
Acatlán de Juárez, Jalisco – Lo que parecía ser uno de los robos más grandes de carga de minerales preciosos en México ha quedado envuelto en incertidumbre. La empresa minera implicada en el presunto robo de 33 toneladas de oro y plata ha decidido no presentar denuncia ante las autoridades estatales, lo que ha encendido las alarmas sobre la veracidad del caso.
El tractocamión que transportaba el supuesto cargamento fue encontrado sin mercancía en las inmediaciones de Acatlán de Juárez. No obstante, hasta ahora no hay pruebas materiales de que el vehículo realmente transportara concentrados de minerales ni evidencia documental que respalde la versión del conductor.
La Fiscalía del Estado confirmó que no hay elementos que sustenten la comisión del delito en Jalisco. Además, el manifiesto de carga no ha sido presentado y la propia minera no ha comparecido ni ante la Fiscalía estatal ni ante la FGR.
Lo único que ha sido debidamente acreditado es la propiedad del vehículo por parte de la empresa transportista, pero no el contenido desaparecido ni el trayecto completo de la unidad.
El caso queda ahora bajo la expectativa de una posible intervención federal, mientras crecen las dudas sobre la existencia del cargamento, su origen, su destino y las circunstancias del supuesto robo.