
Por Jesús Aguirre Galán
Su polémica frase resonó en la reunión con líderes de América. Como una salida fácil, dijo que, aunque se considera bueno con los idiomas, no dedicará tiempo a estudiarlo debido a sus responsabilidades como presidente.
En lo personal, considero a Donald Trump como uno de los mejores líderes a nivel mundial, un excelente empresario que, aunque para muchos es muy polémico por su famoso Capítulo 11 de la ley de quiebras en Estados Unidos —que permite a las empresas renegociar deudas, reducir pagos a acreedores y seguir operando—, es algo que muchas corporaciones utilizan.
A pesar de supuestos fracasos de negocios, Trump ha conservado su fortuna y se ha levantado, resurgiendo de entre las cenizas, lo cual habla de que es un excelente estratega y hace uso de los recursos legales a su disposición para salirse con la suya.
Ahora que es presidente de Estados Unidos debe tener más experiencia y mejores asesores en diversas áreas, no tan solo legales o de negocios. Muchos lo tachan de loco o desequilibrado con los famosos aranceles y su guerra económica; sin embargo, ha hecho lo que nunca antes ningún presidente estadounidense se atrevió a hacer. Lo que hizo con Venezuela, lo que ha hecho en México y lo que pretende hacer con países de Hispanoamérica genera controversia, sí, pero también hay gente que ve sus acciones como positivas.
En verdad, para mí, en lo personal, es una persona a seguir por sus logros y por su temple como líder de una de las naciones más poderosas del mundo; sin embargo, nadie es perfecto.
Ese comentario que hizo en la reunión de El Escudo de las Américas es bastante desagradable para los que hablamos español, la lengua de Cervantes, García Márquez y tantos y tantos genios de la literatura de habla hispana.
No se equivoque, Mr. Trump: el español significa gran parte de la historia de Estados Unidos. Según datos demográficos, más de 40 millones de personas hablan español como lengua materna en Estados Unidos. El español ya es una parte importante de la sociedad estadounidense, por lo que ignorarlo no refleja la realidad demográfica del país.
El español es clave para el comercio en el continente, ya que Estados Unidos mantiene fuertes relaciones comerciales con países hispanohablantes como México, Colombia, España y Chile.
Hablar o entender el idioma de socios comerciales facilita negociaciones, inversiones y cooperación económica. El español es uno de los idiomas más importantes del mundo.
Instituciones como el Instituto Cervantes estiman que más de 500 millones de personas en el mundo hablan español. Además, es uno de los idiomas más usados en internet y en la cultura global.
Despreciar un idioma con tanta influencia cultural y literaria puede percibirse como una postura poco informada o culturalmente limitada.
El español ha estado presente en el territorio de Estados Unidos antes incluso de la independencia del país.
España tuvo presencia en regiones que hoy son parte de EE. UU., como Florida, California, Texas y Nuevo México. El español forma parte de la historia misma del territorio estadounidense. Mal llamado “americano”, ya que América es todo un continente.
En resumidas cuentas, Mr. Trump:
- El español es uno de los idiomas más hablados del mundo.
- Es fundamental en la economía y diplomacia del continente.
- Millones de estadounidenses lo hablan.
- Tiene presencia histórica en Estados Unidos.
Por lo tanto, más que una cuestión ideológica, aprender o respetar otros idiomas es una ventaja estratégica y cultural.
Como dato adicional:
El inglés proviene de tribus germánicas que apenas podían pronunciar palabras relacionadas con cosas básicas como lo que desayunaban o comían, la cacería, etcétera. Se ha enriquecido con las culturas o etnias que han migrado a Estados Unidos y por tanto contiene 170,000 palabras contra 93,000 registradas por la RAE. Una gran diferencia entre palabras registradas, que dicho sea de paso una persona normal jamás usa en su vida la totalidad de estas.
El inglés nació antes como lengua germánica en Inglaterra. El español, sin embargo, surgió del latín vulgar, pero apareció después como evolución del latín en Castilla. El latín, que es la base del español, es muchísimo más antiguo (más de 2,000 años).
Ponga en la balanza para sus estrategias Mr. Trump. Inglés Vs. Español.