Expresando Comunidad en Pantalla | La Quebrada: escenario cinematográfico por naturaleza

Por Alma Raquel Alonso Lucena
Ingeniera en gestión empresarial
Maestra en Administración de Negocios
Crítica de cine y cultura Acapulqueña

El mes pasado, tuve la entrevista número 14 de mi podcast cultural Expresando Comunidad en Pantalla, en esta ocasión con Bryan Ramírez, clavadista profesional de La Quebrada que lleva más de quince años aventándose del acantilado. Empezó de niño, y hoy en día porta el orgullo de una tradición familiar que se ha transmitido de generación en generación.

Aunque profesionalmente suma doce o trece años cortando el aire, su historia inició por la motivación de un tío, abriendo brecha en una gran red de abuelos, primos y hermanos que han hecho del acantilado su espacio de vida. “Te motiva ver a tu familiar que lo hace y uno de chico ve cómo se lanza y te asombras: ‘yo quiero hacer eso igual que él’”, me contaba.

El aprendizaje comienza entre los ocho y los quince años, de uno o dos metros, subiendo conforme el cuerpo aguanta; no hay una escuela formal, sino la práctica cotidiana al lado de maestros veteranos.
Cualquier interesado que quiera aprender es bienvenido los sábados, domingos o entre semana por las mañanas.

Es verdad que pensar en lanzarse al vacío implica lidiar con el miedo, la adrenalina y los nervios; sin embargo, comparte que es una tensión que se domina con una o dos horas diarias de entrenamiento para afinar detalles y aprender a leer la mar y el viento.
Bryan, por ejemplo, cae de pie y corta el aire en una vuelta. Dentro de su repertorio también se incluye el clavado tipo cisne, el mortal al frente, el inverso holandés, la vuelta y media, el mortal hacia atrás y el medio giro, ejecutados de alturas que van de 28 a 35 metros.
Se lanza de ambas plataformas, porque saltar es, antes que nada, un ejercicio de disciplina mental.

La charla a su vez abrió oportunidad para hablar de cine. A poco tiempo del impacto del huracán Otis en 2023, La Quebrada fue escenario de Las voces del despeñadero, un cortometraje documental de Irving Serrano y Víctor Rejón donde los clavadistas participaron activamente narrando sus historias. Vivir la experiencia de hacer cine les permitió procesar la tragedia y despejar la mente. Asimismo, tal esfuerzo dio frutos el pasado 3 de octubre, porque el corto alzó el Ariel a Mejor Cortometraje Documental en la 68.ª edición.

Este reconocimiento visibiliza mucho más que Acapulco y La Quebrada son un escenario cinematográfico de primer orden. Cuando un equipo de filmación está en la búsqueda de locaciones, busca naturalidad visual y escenarios versátiles, y nuestro puerto tiene precisamente potencia y riqueza de sobra para darlo: una paleta cromática que no requiere efectos digitales, geografías de distintos ángulos, flora tropical y una mar con matices diversos en cada playa.

Las voces del despeñadero demostró en pantalla que nuestro puerto está listo para albergar tanto cine documental como gigantescas producciones de ficción, ofreciendo un set al aire libre, una identidad visual única en comparación con cualquier otro sitio en el mundo.

Los espectáculos se realizan los 365 días del año (salvo mal clima) a las 13:00, 19:00, 20:00, 21:00 (con fogata) y 22:00 horas (con antorchas).

La entrevista completa se estrena este sábado 10 de octubre, llegando el amanecer, en el canal de YouTube de Expresando Comunidad en Pantalla: https://youtube.com/@expresandocomunidadenpantalla
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