Déjame que te Cuente

Por Salbador Radilla Villanueva

En ésta ocasión les voy a contar un hecho verdadero que sucedió en los años 60s. con un tipo muy alegre que vendía los famosos tacos de perro, recuerdo que esa vendimia se efectuaba en un puesto ubicado en calle Fco. Javier Mina esquina con Melchor Ocampo y frente donde estaba Las Novedades de Vicente, éste taquero tenía por nombre el Chino Gil y con una sonrisa que contagiaba le decía a sus clientes que los tacos eran de puro perro pero nosotros (me incluyo) pensábamos que se trataba de una broma, quiero decirles con toda sinceridad que los tacos estaban muy sabrosos, la carne bien hervida en blanco, una salsa verde con guacamole y la tortilla de un tamaño normal, lo más asombroso era que los deliciosos tacos costaban un peso y así con el precio pues te comías mínimo 5, pero tenías que formarte en círculo para el entregarte uno por uno terminando el círculo formado, esto funcionó durante varios años incluso recuerdo que un integrante del grupo musical Acapulco Tropical tenía 2 perros de raza pastor, grandes y bien gorditos pero en una ocasión el macho salió a la calle y el Chino Gil lo capturó y se lo llevó en su camioneta pickup, pasando varios días de lo ocurrido el tipo siguió pasando por la casa donde vivía el perro, pero la hembra se le aventaba por el portón con mucha furia, el propietario notó que solo a el le ladraba y se enteró que ese Chino se llevó al perro y con el hacer los sabrosos tacos, después de varios años de comercializar ese delicioso guiso con guacamole y tortillas grandes de solo un peso, tuvo un pleito con su esposa a quien golpeó y ésta lo demandó declarando también sobre el origen y elaboración de los tacos, ahí el Chino fue detenido por unos meses y al querer iniciar de nuevo con el negocio las autoridades se lo prohibieron en forma total, ésta historia es real y muy conocida por personas que rebasen los 60 años de edad pues sucedió de 1964 al 73.