- Abelina: La sombra de la corrupción
- Saber el procedimiento

Por Francisco Javier Flores V.
Cuando en octubre del 2020, la entonces diputada federal Abelina López Rodríguez reveló haber sobornado al Ministerio Público para que le permitiera solicitar al juez el juicio abreviado en un asunto en el cual litigaba como abogada, se burló –o pretendió burlarse- de sus compañeros legisladores de partidos de oposición que le restregaron esa conducta ilícita.
“Son ignorantes porque no saben del procedimiento”, les espetó desde el estrado de la máxima tribuna del país a quienes le gritaban “¡corrupta!”, echándole en cara esa deshonestidad confesa, durante su intervención en la sesión de la Cámara de Diputados, en la que la oriunda de Oaxaca subió a tribuna a dar su postura sobre una minuta de la ley secundaria para ampliar el catálogo de delitos que se castigan con prisión preventiva.
Esa desafortunada confesión de haber participado en un evidente acto de corrupción, le ocasionó a Abelina que el diputado federal José Elías Lixa solicitara que su participación fuera turnada al Comité de Ética de la Cámara Baja, cuyo veredicto libró gracias a que al poco tiempo solicitó licencia para separarse del cargo de diputada para competir por la Presidencia Municipal de Acapulco.
En el caso de la controversia en que actualmente se encuentra inmersa la alcaldesa, por negarse a que la Auditoría Superior del Estado le revise las cuentas de los recursos para obra pública ejercidos por su gobierno en el 2023, se encuentra justamente siguiendo el procedimiento, luego de que se le venció el plazo legal para que lo hiciera.
Y eso lo sabe muy bien Abelina, tanto que en una conferencia de prensa en el edificio del antiguo Ayuntamiento, vaticinó que lo que seguía eran demanda ante la Fiscalía General del Estado y el Tribunal de Justicia Administrativa, de lo que podría derivarse una orden de aprehensión por los presuntos delitos cometidos, entre ellos el ejercicio ilícito del servicio público.
¿Lo adivinó? Claro que no, simplemente que, como abogada, sabe que ese es el procedimiento, como también sabe que no podrá librarse del ejercicio de la acción penal sólo con decirse perseguida política porque la quieren, según ella y su nebulosa mente, frenar rumbo al 2027. Nada de eso.
Abelina no ignora que, de acuerdo al procedimiento, es muy probable que salga la orden de captura, motivo por el cual ni tarda ni perezosa recurrió a un amparo que de manera momentánea le ayudaría a no pisar la cárcel; sin embargo, no es definitivo. Es, simplemente, parte del proceso, en donde el Congreso del Estado tendrá también que hacer su parte cuando la FGE solicite el desafuero de la inculpada, en caso de encontrar los suficientes elementos para proceder en su contra.
No es persecución, no tiene que ver nada con la política, ni siquiera es un asunto mediático. Es, simplemente, parte de un procedimiento y Abelina… Abelina lo sabe.
Del dictamen del Comité de Ética de la Cámara de Diputados Federal por la petición del diputado Lixa, López Rodríguez la libró porque dejó la curul para venirse a buscar la candidatura a la presidencia municipal, ¿será que ahora libre la acción penal dejando la alcaldía para ir en pos de otro cargo? ¿Le funcionará esta vez?