Chicotazos

* Abelina, perder la confianza

Por Francisco Javier Flores V.

Un día después de que durante la visita de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, fuera evidente la ausencia de Abelina López Rodríguez en las actividades de la mandataria nacional, la alcaldesa de Acapulco fue invitada por la gobernadora Evelyn Salgado Pineda a una gira de trabajo por el puerto.

Estos hechos, analizado de manera seria y objetiva, reflejan dos cosas insoslayables: Por un lado, que los problemas de la presidenta municipal generados por una serie de irregularidades, errores y posturas caprichosas de su parte, han escalado al ámbito nacional, al grado de que Claudia Sheinbaum parece no querer saber ya nada de ella, y por el otro, que no es con la mandataria estatal con la que Abelina tiene problemas.

De hecho, no hay que ser un erudito para darnos cuenta de que no es la primera vez que Abelina López es relegada de los eventos por el Gobierno Federal, con la salvedad de que antes el desdén era colocarla hasta atrás o a la orilla del presídium (hay miles de fotos publicadas al respecto), pero lo que ocurrió este domingo refleja que de plano ya no es bien vista por Claudia Sheinbaum y lo más seguro es que ésta tenga sus razones muy serias al respecto.

En cambio, en Guerrero, con todo y que la alcaldesa oriunda de Oaxaca se ha empeñado en culpar al Gobierno Estatal de prácticamente todo lo que le pasa, Evelyn Salgado, haciendo gala de madurez, sensibilidad, diplomacia y civilidad, la invita de manera institucional e incluso hasta la apapacha durante los eventos.

Y ahí anda Abelina, con la cara roja de la pena, pronunciando discursos en donde ella misma reconoce el liderazgo de una gobernadora que no se ocupa ni mucho menos pierde el tiempo en pleitos locales o conflictos estériles, sino al contrario, se dedica a trabajar y a dar resultados a los acapulqueños, se sume a éstos o no el Gobierno Municipal de Acapulco.

Así, además de todos los problemas que enfrenta en lo local, desde demandas de revocación de mandato en el Congreso del Estado hasta denuncias penales por su negativa a rendir cuentas del presupuesto ejercido en el 2023, la alcaldesa de Acapulco tiene ahora un problema que pudiera ser mayúsculo y al más alto nivel, nada más ni nada menos que el de la pérdida de la confianza de quien gobierna hoy este país.