- Astudillo, viejo lobo de mar
- Personaje “de muy mala fama”

Por Francisco Javier Flores V.
El déficit financiero que enfrenta el Gobierno del Estado de Guerrero no es algo nuevo o reciente.Ha sido una constante que enfrenta la administración estatal desde hace décadas, que se pone de manifiesto cada seis años que hay cambio de gobernante pero que se mantiene de manera permanente, lamentablemente con una tendencia a la alza.Así es que lo dicho por el secretario de Finanzas y Administración estatal, Raymundo Segura Estrada, durante una reciente sesión informativa de gabinete de cara al Cuarto Informe de Gobierno que en septiembre rendirá la gobernadora Evelyn Salgado Pineda, no fue una acusación hacia el ex gobernador Héctor Astudillo Flores.Fue, por así decirlo, una referencia a las condiciones en que el actual gobierno recibió las finanzas estatales, sobre una deuda heredada de 3 mil 420 millones de pesos, un dato ya de hecho conocido y que por lógica “raspa” al ex mandatario guerrerense.Por eso al reaccionar ante los cuestionamientos de los medios de comunicación, sobre el sesgo que alguna mente perversa –a través de plumas destacadas- le dio al comentario de Raymundo Segura, Héctor Astudillo hizo un tácito deslinde al Gobierno Estatal e incluso al partido Morena y sus principales actores políticos.Viejo lobo de mar, estadista y uno de los políticos más completos que tiene Guerrero en la actualidad, el ex gobernador sabe que aún hay quienes no le perdonan no solamente que haya abandonado las filas del Partido Revolucionario Institucional, sino que a través del partido Movimiento Ciudadano al cual llegó a tomar el control, le esté disputando seriamente los espacios de representación popular como segunda fuerza electoral en la entidad.Hacia ahí fue el dardo de Astudillo, hacia su ex partido, el PRI, al que tuvo que renunciar con militancia de muchos años por no comulgar con las prácticas del dirigente nacional Alejandro Moreno Cárdenas, mejor conocido como “Alito”, y que en Guerrero son replicadas por ese personaje, en palabras del ex gobernador de Guerrero, “con muy mala fama”.Una aclaración a tiempo, que sirvió para frenar la malsana intención de confrontar a Héctor con la gobernadora Evelyn Salgado. Vale.