- Evelyn, Informar y cumplir

Por Francisco Javier Flores V.
La decisión de la gobernadora Evelyn Salgado Pineda de adelantar un mes la presentación de su Cuarto Informe de Gobierno va más allá de una simple cuestión de fechas y la eventualidad de que algún fenómeno hidrometeorológico arruine la celebración del evento cívico.
Es un mensaje claro y contundente de que en Guerrero la transparencia y la rendición de cuentas es no solamente una obligación legal y constitucional, sino también un imperativo ético al que deben sujetarse todos los entes fiscalizables.
En medio de un caso de inexplicable rebeldía, un hecho insólito y fuera de toda lógica protagonizado por el Ayuntamiento de Acapulco al negarse de manera rotunda a rendir cuentas a la Auditoría Superior del Estado de los recursos públicos asignados en 2023 para obra social, la mandataria guerrerense pone la muestra de que al pueblo se le debe respeto y, sobre todo, responsabilidad en el manejo del erario.
Ningún municipio de Guerrero, ningún organismo público descentralizado, ningún Poder, llámese Ejecutivo, Judicial, incluso el propio Legislativo que también está obligado, se habían negado hasta ahora a ser fiscalizados por la ASE, instancia que, huelga decirlo, tiene todas las facultades para pedir cuentas de los recursos que son aprobados -ojo- por el Congreso del Estado, del cual depende.
Vengan de donde vengan esos recursos. Una vez que llegan al Estado para su dispersión y mientras estén contemplados en el presupuesto que es elaborado desde lo local, son considerados ingresos que en automático se vuelven fiscalizables, sin que esa facultad del órgano fiscalizador entre en discusión.
Así, mientras el Gobierno Municipal de Acapulco sienta un mal precedente con su negativa a ser auditado, y quien lo encabeza se encuentra actualmente en la cuerda floja, esperando un desenlace legal que todo apunta tendrá consecuencias nada favorables, llevándose incluso entre las patas a varios de sus colaboradores, el Gobierno del Estado manda un mensaje de madurez, de congruencia y de responsabilidad.
La ceremonia del Informe de Gobierno estatal que tradicionalmente se lleva a cabo en octubre, se cambia para septiembre y se espera sea una gran fiesta cívica. Al Ayuntamiento de Acapulco se le terminó el corrido y se le acabó el tiempo.