
* Félix y Jacko: En la misma ruta
* ¡Hay Toro!, ¡Hay Pargo!
Por Francisco Javier Flores V.
Corría el 2018, eran los inicios de ese año. A esas alturas Félix Salgado Macedonio ya se había incorporado a Morena, hacía labor de proselitismo y todos sabían que era el seguro candidato del partido guinda a senador.
De manera fortuita, en uno de tantos recorridos por territorio, como lo han hecho siempre, desde hace muchos años, cada uno por separado, el destino le hizo encontrarse en un punto del camino con el entonces empresario altruista Joaquín “Jacko” Badillo Escamilla.
Félix promoviendo a Morena, saludando, apapachando, ejerciendo liderazgo y derrochando ese carisma muy característico de él.
Jacko abriéndose camino, haciendo lo que siempre le ha gustado hacer: ayudar, ir al punto donde están las necesidades, dando su apoyo ahí donde se requiere. Escuchando a las familias, siempre dando prioridad a los marginados y desprotegidos, a quienes más lo necesitan.
Se encontraron y se saludaron de manera efusiva, con respeto, con altura de miras.
* – ¿Ahorita para qué vas?_ le preguntó el llamado Toro sin Cerca.
El entonces presidente del Grupo Jobamex y de la asociación civil JACKOmienza le explicó que había sido invitado a participar en la contienda interna por la candidatura del PRD a la presidencia municipal de Acapulco, compitiendo por medio de encuesta con varios personajes de gran peso político.
Sin pensarlo mucho, Félix vaticinó: “Vas a ganar”. Jacko le explicó que no sería tan fácil, pues los otros aspirantes estaban reacios a cederle la candidatura, a pesar de que las mediciones lo daban como el más posicionado. Con seguridad, con esa experiencia que le daba el haber salido de ese partido no hacía mucho, Félix le volvió a recalcar: “Vas a ganar”.
Y en efecto, Jacko Badillo ganó la postulación y fue el candidato no sólo del PRD sino de la coalición con el PAN y el MC, siendo superado en las urnas no por la entonces candidata de Morena a la alcaldía, sino por el poderoso efecto Andrés Manuel López Obrador, aunque esa es otra historia.
Un año más tarde, el ya conocido como Pargo de Acapulco fue invitado por Félix Salgado a incorporarse a Morena y desde entonces han caminado juntos, compartiendo los ideales de la Cuarta Transformación, peo sobre todo con mucha lealtad al líder moral del morenismo, AMLO, y a la hoy presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo.
Félix, fortaleciendo y consolidando su liderazgo; construyendo alianzas, tejiendo redes de simpatizantes, demostrando el por qué es el personaje político mejor posicionado en la actualidad en Guerrero.
Jacko, demostrando que Morena no se equivocó en abrirle las puertas, ganándose un lugar a pulso, empezando desde abajo, a ras de tierra, siendo un digno representante popular como diputado local, obteniendo la reelección a base de votos, reflejo de resultados palpables no sólo en el Distrito que representa, sino en todo Acapulco. Y haciendo lo que le gusta hacer: Ayudar a quienes más lo necesitan.
Sin embargo, tanto el Toro sin Cerca como el Pargo de Acapulco saben lo que es la frustración, el coraje y la impotencia de no ver concretado algo por mucho tiempo anhelado, por lo que siempre han luchado. A Félix se le ha negado la gubernatura de Guerrero. Víctima de fraudes, de la imposición de viejos cacicazgos, más recientemente de una chicanada del INE, pero no se rinde y no se rendirá nunca.
Jacko no ha podido ser presidente municipal de Acapulco por diferentes circunstancias; en el 2015 fue un ensayo que le dejó grandes enseñanzas, la más importante, comprobar que miles de personas confiaron en él, apoyo que creció considerablemente en el 2018 y a estas alturas del camino ese respaldo se ha multiplicado de manera exponencial. En Morena, el tema del género le impidió ser candidato en 2021 y en 2024 no lo fue, por la decisión del partido de que la alcaldesa fuera por la reelección. Eran ella o él, y el partido optó por ella.
Hoy los tiempos han cambiado y las condiciones parecen acomodarse. A Félix Salgado no hay quién lo supere en simpatías, en preferencias, en posicionamiento, ni fuera ni dentro de Morena, por más que le busquen, por más que lo ataquen y lo descalifiquen sus adversarios políticos.
En Acapulco, hay una opinión casi generalizada de que, por el mismo tema de la igualdad de género ya corresponde varón, y la misma percepción es en el sentido de que el mejor preparado, investido ya de experiencia política, capacidad y honestidad probadas, es sin duda Joaquín “Jacko” Badillo.
El propio Félix Salgado, al asistir hace poco al Informe Legislativo del diputado Badillo, durante su mensaje a la concurrencia fue más que claro: “Esto Jackomenzó”.
Ambos personajes comparten también una realidad incuestionable: Aparecen como punteros en las encuestas serías, las que no son pagadas por alguien en especial, las que reflejan con objetividad lo que realmente es, en materia de simpatías y posicionamiento entre los guerrerenses y acapulqueños.
Así, en Guerrero y en Acapulco la suerte parece estar echada y en Morena ya empiezan a retumbar los tambores y a escucharse fuerte los gritos de guerra: “¡Hay Toro!”, “¡Hay Pargo!”.