Chicotazos

* Guerrero, prioridad para la 4T

Por Francisco Javier Flores V.

Si hay algo en lo que los guerrerenses no podemos tener ninguna duda, es que para el Gobierno Federal, y particularmente para la actual presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, nuestro estado representa una prioridad en materia de atención, en todos los aspectos.

Ya no es solamente un tema de rescate y reconstrucción por las afectaciones dejadas por fenómenos hidrometeorológicos, sobre todo los estragos ocasionados por los huracanes Otis, John y Erick, más el primero que fue sumamente devastador.

En el marco del Primer Informe de Gobierno que rindió ayer la mandataria nacional, la percepción generada en este lapso apunta a que si bien Guerrero no ha dejado de ser uno de los territorios con mayor atraso en sectores como salud, educación y desarrollo agropecuario, ya no es un estado olvidado.

Y esto, hay que reconocerlo, no es algo que haya inaugurado la actual Presidenta. Desde el inicio de la llamada Cuarta Transformación, el ex presidente Andrés Manuel López Obrador mostró un inusitado interés por esta entidad suriana, a la que le dio mejor tratamiento incluso que a su tierra natal, Tabasco.

Este legado lo ha seguido Claudia Sheinbaum y su presencia en estas tierras ha sido tal, que sin temor a equivocarnos, en este su primer año al frente de la administración federal, ha superado con creces las visitas hechas a Guerrero, por citar un ejemplo, por el ex presidente Enrique Peña Nieto en todo su sexenio.

De ahí que la gobernadora Evelyn Salgado Pineda (quien por cierto ayer fue distinguida en las primeras filas como invitada especial para presenciar el acto solemne de rendición de cuentas) no tenga empacho en reconocer el apoyo decidido de la jefa del Ejecutivo Federal, de quien destacó su liderazgo histórico para el país y, justamente, por hacer de Guerrero una prioridad en la construcción del segundo piso de la Cuarta Transformación.

Es, desde luego, un gobierno federal que empieza, pero que ha superado con creces la curva de aprendizaje; los resultados saltan a la vista, en el caso de Guerrero, por ejemplo, combatiendo y dando fuertes golpes al crimen organizado que se dedica a la extorsión, cobro de cuota o piso. Falta mucho, claro, pero los primeros pasos ya se están dando.

A Evelyn Salgado Pineda le faltan aún dos años, tiempo en el que la excelente relación que ha construido con Claudia Sheinbaum, pero sobre todo el trabajo coordinado y en equipo, seguramente redundará en mejores resultados para bien de los guerrerenses.

Y lo mejor, es que la gobernadora guerrerense no se distrae en temas políticos o partidistas, su mira está puesta en gobernar, hacerlo bien hasta el último día de su mandato y entregar buenas cuentas. Con el respaldo de la Presidenta Claudia, seguramente lo va a lograr.